Nazarenos De Jesucristo
I Sermón
Necesitamos mucho el Viernes Santo para aprender lo que significa vivir en el amor y la obediencia, una obediencia que se refleje en actitudes concretas como el perdón.
¿Pero es fácil perdonar? Para algunos será fácil, para otros no, sin embargo, es tan necesario para la convivencia social, para que las familias avancen, para que los seres humanos nos entendamos, y para que en nuestra nación podamos salir adelante.
Esta palabra (perdón) se cobija y reposa en otra palabra que se llama amor ¡Qué poco puede perdonar el que no ama!
Un perdón que nazca del amor y no del orgullo, porque hay que amarnos los unos a los otros. ¡Qué importante es que nos amemos y sintamos más cercanos!
Es el Señor que a través de esta palabra nos invita a una vida mejor. Gracias Jesús porque a través de estas palabras nos das esperanza, y la esperanza se llama perdón.
Señor y Dios mío, que por mi amor agonizaste en la cruz para pagar con tu sacrificio la deuda de mis pecados, y abriste tus divinos labios para alcanzarme el perdón de la divina justicia: ten misericordia de todos los hombres que están agonizando y de mí cuando me halle en igual caso: y por los méritos de tu preciosísima Sangre derramada para mi salvación, dame un dolor tan intenso de mis pecados, que expire con él en el regazo de tu infinita misericordia.
Tres Gloria.
Señor pequé, Ten piedad y misericordia de mí.
Prédica de Mons. Carlos García, Obispo de Lurín