Nazarenos De Jesucristo.

“Jesús cae por primera vez.”

Nazarenos De Jesucristo
Del libro del Profeta Isaías (53, 4-6).

3 Estación

Y con todo eran nuestras dolencias las que él llevaba y nuestros dolores los que soportaba! Nosotros le tuvimos por azotado, herido de Dios y humillado. El ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas. El soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados. Todos nosotros como ovejas erramos, cada uno marchó por su camino, y Yahveh descargó sobre él la culpa de todos nosotros.

MeditaciónJesús cae bajo la cruz. Cae al suelo. No recurre a sus fuerzas sobrehumanas, no recurre al poder de los ángeles. «¿Crees que no puedo rogar a mi Padre, quien pondría a mi disposi-ción al punto más de doce legiones de ángeles?» (Mt 26,53). No lo pide. Habiendo acepta-do el cáliz de manos del Padre (Mc 14, 3 6, etc.), quiere beberlo hasta las heces. Esto es lo que quiere. Y por esto no piensa en ninguna fuerza sobrehumana, aunque al instante podría dis-poner de ellas. Pueden sentirse dolorosamen-te sorprendidos los que le habían visto cuando dominaba a las humanas dolencias, a las mutilaciones, a las enfermedades, a la muerte misma. ¿Y ahora? ¿Está negando todo eso? Y, sin embargo, «nosotros esperábamos», dirán unos días después los discípulos de Emaús (Lc 24,21). «Si eres el Hijo de Dios...» (Mt 27,40), le provocarán los miembros del Sanedrín. «A otros salvó, a sí mismo no puede salvarse» (Mc 15,31; Mt 27,42), gritará la gente. Y él acepta estas frases de provocación, que parecen anular todo el sentido de sumisión, de los sermones pronunciados, de los milagros realizados. Acepta todas estas palabras, deci-de no oponerse. Quiere ser ultrajado. Quiere vacilar. Quiere caer bajo la cruz. Quiere. Es fiel hasta el final, hasta los mínimos detalles, a esta afirmación.

«No se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú» (cf. Mc 14,36, etc.). Dios salvará a la humanidad con las caídas de Cristo bajo la cruz.

Aclamaciones

.Perdón, Señor, perdón.

. Te adoramos, Cristo y te bendecimos.

. Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria).