La sed es un signo de vida. Tiene sed de dar vida y por eso muere.
Él tenía sed por las almas de los hombres. Jesús trató de reunir a los hombres todos los días de su vida, pero una parte de ellos lo rechazó. Que despreciaran su amor, el amor de Dios le dolió en lo más profundo de su ser. La sed de todo hombre es la sed del amor.