NAZARENOS PEREGRINOS
Ser un nazareno peregrino es vivir la fe en un camino constante de conversión y entrega, uniendo el sentido penitencial del nazareno
(el que sigue a Cristo) con la disposición de búsqueda interior del peregrino. Es una actitud
de vida más que un acto temporal, donde se asume el sacrificio, la oración y la humildad como pasos diarios para acercarse a Dios.
Si tu intención está ligada a la tradición de la Semana Santa o a formar parte de una cofradía, el nazareno peregrino debe cumplir con ciertas normas de respeto:El silencio y el respeto: Durante la estación de penitencia, evita el uso del teléfono y mantén la compostura. El recorrido es un momento de máxima reflexión y oración.